martes, 26 de agosto de 2014
Opiniones
Realiza un texto explicativo relacionandolos siguientes temas: embarazo
adolescente, aborto y educación-sobre éstos temas. El trabajo no debe
ser menos de una hoja.
sábado, 9 de agosto de 2014
Fecundación y desarrollo embrionario
La vida
humana comienza en el momento exacto de la unión del óvulo y el espermatozoide;
es decir, con la fecundación. Cada gameto lleva en sí la capacidad intrínseca
de la vida, y el ser que nacerá está dotado de una mezcla singular de
información genética y de experiencia intrauterina, que no se volverá a repetir
en ningún otro ser. Por esta razón, cada ser humano es único e irreemplazable, es
un participante del ininterrumpido proceso de vivir.
El cigoto, expresión unicelular de la persona
humana, crece y se desarrolla para convertirse en un ser completo, hombre o
mujer, que nace y vive.
El nuevo ser
vivo representado por el cigoto, experimenta ahora una serie de cambios que van
a culminar con el desarrollo de un individuo que cuenta con todos los órganos y
sistemas necesarios para desenvolverse en este mundo. Este nuevo habitante,
desde que comienza siendo cigoto ya posee almacenada en su ADN todas las
características funcionales, físicas, conductuales, etc., que expresará al
interactuar con los demás seres humanos y su entorno. Por lo tanto, la persona
humana está presente en el cigoto.
La
fecundación suele producirse en una de las trompas de Falopio. Desde ese lugar
el nuevo ser vivo, el cigoto, emprende un viaje que culmina en el útero
materno. El útero ofrece las condiciones necesarias para su desarrollo durante
el período denominado embarazo.
Embarazo es
el periodo que se extiende desde la fecundación del óvulo por el espermatozoide
hasta el momento del parto.En la especie humana el período de gestación o embarazo, dura alrededor de 270 a 280 días, o sea, entre 38 y 40 semanas. Durante este tiempo, el nuevo ser humano pasa por una serie de cambios que se suceden en tres fases: segmentación, morfogénesis y diferenciación.
• segmentación es la etapa en que el cigoto, única célula, se divide numerosas veces para originar primero dos células, luego cuatro, ocho, etc. Las células resultantes se denominan blastómeros; son más pequeñas que el cigoto, y sin embargo ya poseen la misma información genética que él.
• morfogénesis corresponde al proceso que dará origen a los futuros órganos del embrión.
Durante esta fase se producen divisiones y migraciones celulares, lo que
determina la presencia de tres capas de células: ectoderma, mesoderma y endoderma. Cada una de estas tres capas
celulares será el origen de los distintos órganos y sistemas del cuerpo humano.
• diferenciación corresponde al proceso que permite que las células de las tres capas
celulares se diferencien para generar los distintos órganos del embrión.
A pesar de que en esta etapa, el
séptimo mes del embarazo, el nuevo ser vivo tendrá tejidos, órganos y
sistemas
listos para funcionar, aún depende de la madre para obtener oxígeno y
los
nutrientes indispensables para sobrevivir; esta función la cumplen
los anexos embrionarios, que están presentes en el desarrollo
de la mayoría de los animales vertebrados.
Anexos
embrionarios son las estructuras encargadas de proporcionar
protección, humedad y nutrientes al embrión durante su proceso de desarrollo.
Los anexos
embrionarios son: el saco vitelino, el amnios, el alantoides y el corion.
• Saco
vitelino: almacena una sustancia llamada vitelo que sirve de nutriente al
embrión.
• Amnios: es una
membrana que posee líquido en su interior denominado líquido amniótico y que
rodea al embrión para protegerlo de golpes y de la desecación.
• Alantoides: se encarga
de almacenar las sustancias de desecho del embrión y del intercambio de gases.
• Corion: es la
membrana más externa que rodea a todas las demás y cuya función es el
intercambio de gases, nutrientes y otras sustancias.
En la especie humana el saco vitelino
y el alantoides disminuyen su nivel de importancia con relación al desarrollo
fetal; no así el amnios, que conserva sus funciones. El corion en tanto, dará
origen a un nuevo órgano: la placenta.Placenta es el órgano que aporta los nutrientes y el oxígeno necesario para la supervivencia del embrión y elimina los desechos producidos por él.
La placenta
está formada por tejidos de la madre y del feto, ambos ricos en vasos
sanguíneos. Sin embargo, la sangre materna y la fetal nunca se mezclan
directamente.
La
comunicación fisiológica entre la madre y el feto se logra a través del cordón
umbilical, que permite al feto nadar libremente dentro del amnios.
El embarazo
El embarazo
o período de gestación se divide en dos etapas. Durante la primera fase, que
dura ocho semanas, el nuevo ser recibe el nombre de embrión, y se
desarrolla hasta alcanzar una morfología claramente humana.
En la
segunda etapa, que va desde la novena semana hasta que termina el embarazo, el
nuevo ser se denomina feto, desarrolla y diferencia órganos
internos, crece y aumenta de peso en preparación para el nacimiento. Al final
del embarazo, el feto pesa alrededor de 3,5 kilos.
Primer trimestre
| Primer trimestre del embarazo. |
Es la clave del desarrollo humano. En la segunda semana de
vida el embrión alcanza una longitud aproximada de
1,5 milímetros,
y empieza a desarrollarse el eje mayor de su cuerpo.
En esta
etapa del desarrollo embrionario, la mujer puede percibir un atraso, respecto
de la fecha en que espera la llegada de la menstruación. Aunque no se puede
decir con seguridad que se trate de un embarazo, es posible que la desaparición
de la menstruación sea la clave para intuir que se ha concebido un hijo, si es
que se han mantenido relaciones sexuales previamente.
Al término
de la tercera semana, el embrión tiene una longitud de
2,3 milímetros
aproximadamente y se empiezan a formar la mayoría de sus sistemas de órganos.
El primero en desarrollarse es el sistema nervioso central, es decir, la médula
espinal y el encéfalo. Alrededor de los 20 días de vida, el corazón que aún no
tiene una forma definitiva, ya empieza a vibrar y luego a latir.
Una vez que
el corazón del embrión comienza a latir, tan sólo a dos semanas y media después
de la fecundación, no se detendrá hasta el final de la vida del individuo,
latiendo unas 100.000 veces por día en su etapa adulta.
Posteriormente,
la cabeza y el cuello van tomando su forma, y los ojos y los oídos inician su
desarrollo.
Alrededor de
las cuatro semanas, el embrión mide
5 milímetros y
su masa ha aumentado 7.000 veces desde su concepción (fecundación). A partir de esta etapa, comienza el
desarrollo de músculos, huesos y tejidos conjuntivos. Se inicia la formación de los brazos,
piernas, rodillas, dedos y las facciones del rostro.
Hacia el
final de las ocho semanas la longitud del embrión alcanza unos
3 centímetros,
los huesos de sus brazos y piernas comienzan a endurecerse y adquieren una
suave movilidad que la madre no puede percibir aún. La mandíbula empieza a definir
la forma y la condición que capacitará al embrión para realizar sus primeros
intentos de succión.
Al término
del primer trimestre el embrión pasa a llamarse feto, mide unos
7 centímetros
de largo y su masa es de unos
20
gramos. Su cabeza toma una forma más redondeada y
representa las dos terceras partes del tamaño del cuerpo. Se desarrollan la mandíbula con 32 yemas
dentales permanentes, y los reflejos como el del sobresalto y el de succión. Además, se han formado todos los sistemas
orgánicos principales y comienza el desarrollo de los órganos reproductores
externos.
A partir del
tercer mes, la función de la placenta es la nutrición del feto, que se
encuentra unido a ella por el cordón umbilical. Hay intercambios de sustancias alimenticias y de desechos entre el feto
y la madre, y traspaso de anticuerpos que protegerán al bebé de contraer
enfermedades una vez que nazca. Por este vínculo, el cordón umbilical, el feto
puede contagiarse de enfermedades infecciosas que la madre puede tener:
rubéola, tifus, sarampión y SIDA, entre otras.
Segundo trimestre
| Segundo trimestre del embarazo. |
El
crecimiento del feto, que ha sido sorprendentemente rápido, continúa más
lentamente. Las piernas y brazos alcanzan una longitud proporcional al resto
del cuerpo y su movimiento se hace tan evidente que la madre puede
percibirlo.
El feto de cuatro meses mide
unos
18
centímetros y pesa alrededor de
200 gramos.
A los cinco
meses, su cuerpo se recubre de una pelusa llamada lanugo, posee cabello
y su corazón late vigorosamente a una frecuencia promedio de unos 140 latidos
por minuto.
El médico puede percibir la actividad del corazón al auscultar con
un estetoscopio desde el exterior.
El feto de
seis meses mide unos
33 centímetros y pesca alrededor de unos
670 gramos. Su piel es
roja y arrugada y la cara está ya completamente formada y expresiva.
Los
reflejos se presentan más decididos y el feto es capaz de responder a los
estímulos del medio: se muestra sensible a los ruidos y puede responder con
“pataditas” ante los más intensos y fuertes que le molestan.
En el
intestino permanece el meconio, masa verde y pastosa formada
principalmente por células muertas y bilis; éste se mantendrá en dicha cavidad
hasta después de su nacimiento.
Los
primeros meses del embarazo son los más críticos para el niño en desarrollo, ya
que durante este periodo se forman su cerebro, brazos, piernas y órganos
internos. Es por esta razón que una mujer embarazada debería tener especial
cuidado antes de tomar ningún tipo de medicación si no es aconsejada por un
médico que conoce su estado. También debería evitar los rayos X y el consumo de
cigarrillo y alcohol.
Tercer trimestre
| Tercer trimestre del embarazo. |
Durante el
último trimestre del embarazo, el feto aumenta notablemente de tamaño y de peso.
Este período se caracteriza por un evidente desarrollo del sistema nervioso y
un considerable aumento del número de células cerebrales. Es fundamental que en
esta etapa la madre tenga una alimentación rica en proteínas para ayudar a que
el desarrollo del cerebro infantil se complete en buena forma.
Al séptimo
mes de embarazo, el feto ha ocupado casi todo el espacio disponible en el útero
y muchos bebés en esta etapa se acomodan tomando una posición invertida. Así, el movimiento de pies y rodillas se
torna más libre y puede percibiese desde el exterior del vientre materno.
Si el
nacimiento ocurre en este período, el bebé tiene un excelente pronóstico de
supervivencia, siempre que cuente con el apoyo médico adecuado, y la
posibilidad de mantener al bebé en una incubadora hasta que éste sea capaz de
regular por sí mismo su temperatura corporal.
Al octavo
mes, sólo falta que el bebé desarrolle ciertos tejidos pulmonares superficiales
y una buena capa de tejido adiposo aislante, con el fin de estar listo para
nacer.
En esta etapa el bebé suele presentar hipo, que puede ser causado porque
traga y bota por la boca porciones de líquido amniótico.
En el último
mes de embarazo, el bebé ya no tiene suficiente espacio en el útero por lo que
sus movimientos son de menor amplitud.
En esta etapa de término, desciende por la cavidad de la pelvis, fijando
firmemente su cabeza a ella. Mide entre
48 y
52
centímetros y pesa entre 2,7 y 4 kilos.
Parto
| Etapas del parto. |
El parto es el momento de la salida
del bebé al exterior a través de la vagina.
A veces las mujeres
dan a luz antes de la fecha esperada, lo que da origen a un niño prematuro. Un
7% de los niños que nacen son prematuros, es decir, nacidos antes de las 37
semanas de embarazo. Los niños que nacen unas pocas semanas antes suelen
desarrollarse con normalidad. Los últimos avances en el cuidado de niños
prematuros permiten sobrevivir a muchas criaturas que nacen con 25 o 26 semanas
de gestación.
Poco antes del parto se elimina el líquido amniótico
por el vaciamiento de la cavidad amniótica.
El parto, comienza
con contracciones irregulares del útero cada 20 o 30 minutos. A medida que
avanza el proceso, aumenta la frecuencia e intensidad de las contracciones.
La duración normal
del parto para una madre que espera su primer hijo es de
13 a 14 horas, y unas 8 o 9
para una mujer que ha dado a luz antes. No obstante, existen grandes
variaciones en cuanto a la duración del parto.
Algunas mujeres
prefieren algún tipo de anestesia para aliviar el dolor del parto. Sin embargo,
el parto natural cada vez es más frecuente debido en parte a que muchas mujeres
saben que la anestesia y la medicación que reciben pueden llegar rápidamente a
través de la placenta al niño por nacer.
Otra opción en el parto es la anestesia local,
donde sólo se duermen aquellas partes del cuerpo de la madre afectadas por el
dolor del parto. Tales anestésicos incluyen el bloqueo de la parte inferior de
la espina dorsal y la inyección epidural, con la que se anestesia la región
pélvica. La epidural no se debe usar al principio de la dilatación porque
prolonga peligrosamente el parto; después sólo se utiliza para calmar el dolor
de la expulsión (y quizás de la dilatación final).
Otra opción es la cesárea,
que consiste en sacar al bebé del útero quirúrgicamente, pero no es una
alternativa para el dolor. Sirve para evitar algunas complicaciones del parto
natural y sólo se realiza si existe una razón médica específica.
Después del
parto, se corta el cordón umbilical y se anuda. Al cicatrizar, deja como señal
el ombligo. El niño llora por primera vez al inhalar,
comienza a respirar con regularidad, y de este modo inicia su existencia
independiente.
Después de nacer, y durante 6 meses aproximadamente, el bebé se
alimenta principalmente de leche materna, ya que ésta aporta los nutrientes
necesarios para el desarrollo adecuado del recién nacido.
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