Hormonas sexuales |
Las hormonas sexuales son sustancias producidas por las glándulas sexuales: el ovario en la mujer y el testículo en el varón.
| Testículo en el hombre. | Ovario en la mujer. |
El ovario produce hormonas sexuales femeninas (estrógenos y gestágenos), mientras que el testículo produce hormonas sexuales masculinas (andrógenos). El estrógeno más importante que sintetiza el ovario es el estradiol, mientras que la progesterona es el más importante de los gestágenos. La testosterona es el andrógeno que produce el testículo.
Las hormonas sexuales femeninas desempeñan una función vital en la preparación del aparato reproductor para la recepción del esperma y la implantación del óvulo fecundado, mientras que los andrógenos intervienen de manera fundamental en el desarrollo del aparato genital masculino. Todas las hormonas sexuales se sintetizan a partir del colesterol.
Los folículos ováricos son el lugar de producción de estrógenos y progesterona. Estas hormonas se segregan de forma cíclica, con una secuencia que se repite cada 28 días aproximadamente durante la edad fértil de la mujer, y que se conoce con el nombre de ciclo menstrual. A partir de una determinada edad, que oscila entre los 40 y 60 años, la función ovárica se agota, se reduce la producción hormonal y cesan los ciclos menstruales. Este fenómeno biológico se conoce como menopausia.
La testosterona se produce en unas células especializadas del testículo llamadas células de Leydig. La producción de testosterona en el hombre se reduce también con el envejecimiento, aunque de forma menos brusca y marcada que en el sexo femenino.
| La hipófisis. |
Producción de hormonas sexuales.
La síntesis de las hormonas sexuales está controlada por la hipófisis, una pequeña glándula que se encuentra en la base del cerebro. Esta glándula fabrica, entre otras sustancias, las gonadotropinas, que son las hormonas estimulantes del testículo en el hombre y del ovario en la mujer.
Al llegar la pubertad se produce un incremento en la síntesis y liberación de gonadotropinas hipofisarias. Estas llegan al testículo o al ovario donde estimulan la producción de las hormonas sexuales que, a su vez, dan lugar a los cambios propios de la pubertad. En la mujer la secreción de gonadotropinas es cíclica, lo que da lugar a la secreción también cíclica de estrógenos y progesterona y a los ciclos menstruales femeninos.
Función de las hormonas sexuales
Los estrógenos son responsables de buena parte de los cambios que experimentan las niñas al llegar a la pubertad. Estimulan el crecimiento de la vagina, ovario y trompas de Falopio, así como el desarrollo de las mamas y contribuyen a la distribución de la grasa corporal con contornos femeninos.
Participan también en el periodo de crecimiento rápido de la pubertad conocido como estirón puberal. En las mujeres adultas los estrógenos y la progesterona participan en el mantenimiento de los ciclos menstruales. En la primera fase del ciclo hay proliferación de la mucosa de la vagina y del útero. Al final del ciclo el cese de la secreción de estrógenos y progesterona provoca la menstruación.
Durante la pubertad los andrógenos provocan la transformación del niño en varón adulto. Producen un aumento del tamaño del pene y del escroto, aparición de vello pubiano y aumento rápido de la estatura. Los andrógenos hacen que la piel sea más gruesa y oleosa. Estimulan el crecimiento de la laringe, con el consiguiente cambio en el tono de voz, y favorecen la aparición de la barba y la distribución masculina del vello corporal.
Otra consecuencia de la actividad androgénica es el cese del crecimiento de los huesos largos por fusión de las epífisis después del estirón puberal. Los andrógenos, junto con las gonadotropinas, son necesarios para la producción y maduración del esperma. Además, los andrógenos son hormonas anabólicas, es decir, favorecen la síntesis de proteínas y el desarrollo muscular y son la causa del mayor tamaño muscular del varón con respecto a la mujer.
¿Cómo actúan las hormonas sexuales?
Los tejidos sensibles a los estrógenos, principalmente aparato reproductor femenino, mama e hipófisis, contienen en el interior de sus células una proteína receptora, es decir, una sustancia con capacidad de unirse a los estrógenos que circulan en la sangre. El complejo estrógeno-proteína se traslada al núcleo de la célula, donde se encuentran los genes. Como consecuencia de esta acción se estimula la síntesis de ácidos nucleicos y proteínas específicas de esos tejidos.
La testosterona actúa de una forma similar; sin embargo, antes de unirse a su receptor, las células de la mayoría de los tejidos sensibles a los andrógenos la transforman ligeramente, convirtiéndola en una sustancia parecida llamada dihidrotestosterona, que es la que finalmente se une al receptor y pasa al núcleo celular.
Administración externa de hormonas sexuales
Naturalmente las hormonas son producidas al interior del organismo y distribuidas a través de la sangre, pero también existen diversos preparados farmacéuticos que contienen hormonas sexuales naturales y sintéticas. La forma más común de administración de hormonas femeninas es en comprimidos orales. Recientemente se han comenzado a emplear con gran aceptación los preparados transdérmicos, es decir, que se absorben a través de la piel, ya sea mediante parches o mediante geles. También existen hoy los implantes subcutáneos y las aplicaciones vaginales de estrógenos.
Los andrógenos se administran habitualmente en forma de inyecciones intramusculares cada 2-4 semanas, ya que tienen una duración prolongada. Existen también parches e implantes de testosterona. Hay también comprimidos orales de derivados de testosterona, pero no se recomiendan para el tratamiento sustitutivo de hormona sexual masculina.
Ciclo ovárico o Ciclo menstrual
Días fértiles de la mujer
La menstruación es parte del ciclo ovárico normal en una mujer sana en edad fértil. Como la manifestación más clara del ciclo ovárico es la menstruación, fácilmente podemos hablar de ciclo menstrual como sinónimo.
El ciclo menstrual dura unos 28 días, aunque se considera normal también entre los 21 y los 35.
El ciclo empieza el primer día del sangrado (de lo que entendemos por la regla) y finaliza el día anterior a la siguiente regla. Para determinar cuántos días dura tu ciclo menstrual tienes que contar desde el primer día de regla hasta el día anterior al siguiente periodo.
¿Por qué se produce?
Los ovarios son las glándulas que producen los óvulos o células con capacidad para la reproducción. En cada ciclo menstrual, uno de los ovarios libera un óvulo (esto es lo que se conoce como ovulación).
La ovulación ocurre por lo general 14 días antes del periodo menstrual o regla. En mujeres con un ciclo regular de 28 días, la ovulación ocurre el día 14. Sin embargo, estos cálculos son difíciles de aplicar en mujeres con un ciclo menstrual irregular, es decir, el intervalo promedio entre periodos no es constante sino variable.
Cabe mencionar que en casos muy raros, algunas mujeres pueden ovular durante cualquier día del ciclo, aun durante la menstruación.
El óvulo desciende por las trompas de Falopio hasta llegar al útero. Durante este trayecto, el óvulo puede ser fertilizado si se encuentra con un espermatozoide (célula reproductora masculina hallada en el esperma o semen) dando origen a un huevo o cigoto que se queda alojado en el revestimiento del útero (endometrio).
Espermatozoide perfora la "corona radiata"
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Fecundación del óvulo
Para que se produzca la fecundación humana es necesario perforar la “corona radiata” que envuelve al ovocito secundario (óvulo que se desplaza a las trompas de Falopio).
Par cumplir esta finalidad, numerosos espermatozoides liberan pequeñas cantidades de enzimas que ayudan a dispersar esas células foliculares (las que forman la corona radiata).
Después, un espermatozoide se adhiere al gameto femenino y lo penetra, determinando en la membrana celular de éste un rápido cambio eléctrico, seguido de un cambio químico más lento, lo que impide la entrada de otros espermatozoides. Por lo tanto, la fecundación se produce con un solo espermio.
Menstruación
Si el óvulo no es fertilizado saldrá despedido, junto con el endometrio, fuera del cuerpo a través de la vagina. Esto es lo que se conoce como menstruación o regla.
Una mujer puede quedar embarazada si tiene relaciones hasta 5 días antes de la ovulación. Esto se debe a que los espermatozoides pueden vivir en el cuerpo de la mujer por 3 a 5 días y esperar hasta el día de la ovulación para fertilizar el óvulo.
Entonces, el periodo fértil de la mujer comprende el día de la ovulación, y entre 3-5 días antes y 1-2 después de la ovulación (el óvulo tiene un tiempo de vida de aproximadamente 24 a 48 horas).
Ciclo ovárico o ciclo menstrual
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Si tenemos la seguridad de conocer el periodo fértil de la mujer, entonces es improbable que ocurra un embarazo cuando se tienen relaciones fuera del periodo fértil o periodo de ovulación.
Hormonas
La regulación del ciclo menstrual depende principalmente del hipotálamo, la hipófisis y los ovarios.
En todo este ciclo (ovulación, pre y postovulación, regla) están implicadas una serie de hormonas.
El Hipotálamo: es parte del Sistema Nervioso Central. Produce una hormona (GnRH) que es capaz de estimular la liberación de las hormonas hipofisiarias para que secreten las hormonas gonadotrofinas FSH y LH.
La Hipófisis: es una glándula ubicada en la base del cerebro que libera las hormonas hipofisiarias gonadotróficas. Estas son la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Ambas ejercen su acción en los ovarios.
- Hormona foliculoestimulante (FSH): segregada por la hipófisis. La FSH estimula la maduración del óvulo en el ovario (que a su vez se encuentra envuelto en una capa de tejido llamada folículo) y en el hombre regula la maduración de los espermatozoides.
Hormona luteinizante (LH): producida en la hipófisis, regula la ovulación e induce el desarrollo del cuerpo lúteo en la mujer y la maduración del folículo (capa que envuelve al óvulo). Con esta hormona, el óvulo se libera del ovario e inicia su descenso por las trompas de Falopio hasta el útero. En el hombre estimula la producción de testosterona.
Los Ovarios: son los encargados de producir el gameto femenino y de secretar las hormonas sexuales femeninas estrógeno y progesterona.
- Estrógenos: hormonas producidas por los ovarios, que estimulan al útero para que construya un fino revestimiento o forro (endometrio) para poder alojar al óvulo fecundado e iniciar así el embarazo. Sin el endometrio, el óvulo fecundado no quedaría alojado en el útero y no podría crecer. Los estrógenos se producen durante la fase de maduración del óvulo (cuando aún está dentro del ovario).
- Progesteronas: tras la ovulación estas hormonas hacen que el revestimiento del útero crezca más (con el objeto de alojar al óvulo fecundado). Si el óvulo no es fertilizado, descienden los niveles de progesterona, lo que provoca la descamación o desprendimiento del endometrio (menstruación).
- Prostaglandinas: estas hormonas incrementan las contracciones del útero para ayudarle a expulsar el óvulo no fecundado y el endometrio con la menstruación.